Descubrimiento de oportunidades vs. creación de oportunidades: modelos en competencia y lógicas complementarias en la teoría del emprendimiento
- Miguel Virgen, PhD Student in Business

- hace 4 horas
- 6 Min. de lectura
La cuestión de cómo surgen las oportunidades empresariales es fundamental para la teoría del emprendimiento. Entre las perspectivas más influyentes y debatidas se encuentran los modelos de descubrimiento y creación de oportunidades, que ofrecen explicaciones contrastantes sobre el origen de las oportunidades y cómo los emprendedores las aprovechan. Más que una mera controversia académica, esta división teórica tiene profundas implicaciones para el diseño de la investigación, la formación empresarial y la toma de decisiones prácticas en condiciones de incertidumbre. Este artículo ofrece un análisis a nivel de doctorado de los modelos de descubrimiento y creación, rastreando sus orígenes intelectuales, desentrañando sus supuestos fundamentales y evaluando su capacidad explicativa en contextos empresariales contemporáneos.
Orígenes intelectuales del emprendimiento basado en oportunidades
La perspectiva del emprendimiento basada en la oportunidad cobró relevancia a medida que los académicos buscaban distinguir el emprendimiento de la gestión general. Los primeros teóricos económicos, como Schumpeter y Kirzner, sentaron las bases al enfatizar la innovación y la alerta como funciones definitorias del emprendimiento. La descripción que Schumpeter hace de los emprendedores como agentes de destrucción creativa resalta el papel de las nuevas combinaciones en la alteración del equilibrio, mientras que la teoría de Kirzner sobre la alerta empresarial enfatiza el descubrimiento de ineficiencias del mercado previamente inadvertidas.
Estas ideas fundamentales finalmente cristalizaron en marcos más formales centrados en las oportunidades. El modelo de descubrimiento se inspiró en gran medida en la economía kirzneriana y los supuestos neoclásicos del equilibrio del mercado, mientras que el modelo de creación surgió posteriormente como respuesta a entornos caracterizados por la incertidumbre radical, las discontinuidades tecnológicas y los mercados socialmente construidos. En conjunto, estos modelos reflejan diferentes posturas ontológicas y epistemológicas respecto a la naturaleza de las oportunidades mismas.
El modelo de descubrimiento de oportunidades
El modelo de descubrimiento de oportunidades las conceptualiza como fenómenos objetivos que existen independientemente de los emprendedores. Desde esta perspectiva, los cambios en la tecnología, la regulación, la demografía o las preferencias de los consumidores generan oportunidades que están "ahí afuera", esperando ser descubiertas por personas con mayor información o mayor capacidad de alerta. Los emprendedores se diferencian de quienes no lo son no porque creen oportunidades, sino porque son más hábiles para reconocerlas.
Este modelo asume que los mercados, si bien imperfectos, están suficientemente estructurados como para permitir la identificación de oportunidades mediante la búsqueda, el análisis y las asimetrías de información. El riesgo, más que la incertidumbre real, domina el panorama empresarial, lo que permite el razonamiento probabilístico y la evaluación ex ante de los rendimientos esperados. La investigación empírica, alineada con el modelo de descubrimiento, suele centrarse en los rasgos individuales, el conocimiento previo y los factores desencadenantes del entorno que explican por qué algunos actores reconocen las oportunidades antes o con mayor precisión que otros.
El modelo de creación de oportunidades
En contraste, el modelo de creación de oportunidades rechaza la suposición de que las oportunidades preexisten a la acción emprendedora. En cambio, argumenta que las oportunidades se materializan a través de las interacciones del emprendedor con las partes interesadas, las tecnologías y las instituciones. Las oportunidades surgen a medida que los emprendedores experimentan, negocian significados y cocrean mercados. Desde esta perspectiva, el emprendimiento se desarrolla en entornos caracterizados por la incertidumbre knightiana, donde los estados futuros no pueden predecirse con fiabilidad.
El modelo de creación se basa en gran medida en la epistemología constructivista y las teorías de procesos. La acción emprendedora se guía menos por la predicción y más por la realización, la improvisación y el aprendizaje práctico. Los mercados no se descubren, sino que se moldean, y las propuestas de valor surgen con el tiempo en lugar de especificarse completamente desde el principio. Los estudios empíricos basados en este modelo suelen basarse en métodos cualitativos y longitudinales que captan la evolución de las empresas a través de ciclos iterativos de acción y retroalimentación.
Supuestos sobre la incertidumbre y el conocimiento
Una de las mayores divergencias entre los modelos de descubrimiento y creación reside en su tratamiento de la incertidumbre y el conocimiento. El modelo de descubrimiento presupone que existe información relevante y que se puede acceder a ella o inferirla, incluso si su distribución es desigual. Por lo tanto, la incertidumbre se puede reducir mediante la investigación, la planificación y el análisis. La tarea del emprendedor es identificar y aprovechar una oportunidad con mayor eficiencia que otros.
El modelo de creación, en cambio, asume que la información clave aún no existe porque el futuro no es simplemente desconocido, sino incognoscible. El conocimiento empresarial se genera endógenamente mediante la acción, y el aprendizaje es retrospectivo, no predictivo. Esta distinción tiene implicaciones de gran alcance para la estrategia empresarial, especialmente en industrias emergentes o altamente innovadoras donde las estructuras de mercado son fluidas o inexistentes.
Implicaciones para el comportamiento y la estrategia empresarial
Estos supuestos contrastantes conducen a prescripciones fundamentalmente diferentes para el comportamiento empresarial. Bajo el modelo de descubrimiento, se anima a los emprendedores a realizar estudios de mercado, análisis competitivos y planificación para identificar oportunidades de alto potencial. El éxito depende de la oportunidad, las ventajas de la información y la eficiencia de la ejecución. Bajo el modelo de creación, los emprendedores se centran en la experimentación, el compromiso de las partes interesadas y la adaptabilidad, aceptando que los objetivos y las oportunidades evolucionarán a lo largo del proceso.
Es importante destacar que estos modelos no son mutuamente excluyentes en la práctica. Muchos procesos empresariales implican fases de creación seguidas de descubrimiento, o viceversa. Las empresas en fase inicial pueden operar en condiciones de incertidumbre radical, transitando gradualmente hacia mercados más estructurados donde se aplica la lógica basada en el descubrimiento. Esta realidad híbrida sugiere que el debate se centra menos en elegir un modelo sobre otro y más en comprender cuándo se aplica cada lógica.
Implicaciones metodológicas y de investigación
El debate entre descubrimiento y creación tiene implicaciones significativas para la investigación sobre emprendimiento. Los estudios orientados al descubrimiento suelen emplear métodos cuantitativos, grandes conjuntos de datos y modelos basados en la varianza para explicar el reconocimiento y la explotación de oportunidades. La investigación orientada a la creación, en cambio, prioriza los métodos de proceso, el análisis narrativo y los estudios de caso longitudinales que capturan el surgimiento a lo largo del tiempo.
Reconocer las fortalezas y limitaciones de cada enfoque puede enriquecer el campo al fomentar el pluralismo metodológico. En lugar de imponer los fenómenos empíricos en un único marco teórico, los investigadores pueden adoptar perspectivas contingentes que armonizan la teoría, el método y el contexto de forma más eficaz.
Relevancia en las economías digitales y basadas en plataformas
El auge de las plataformas digitales, la inteligencia artificial y la rápida evolución de las tecnologías ha intensificado el interés en los modelos de creación de oportunidades. En muchos mercados digitales, la demanda es incierta, el comportamiento del usuario es emergente y el valor se crea en conjunto con los participantes de la plataforma. Estas condiciones se alinean estrechamente con la lógica de la creación, donde los emprendedores configuran los mercados mediante la experimentación y la creación de ecosistemas.
Al mismo tiempo, el análisis de datos y las herramientas algorítmicas han mejorado la viabilidad de las estrategias basadas en el descubrimiento al reducir las asimetrías de información y mejorar la capacidad predictiva. Por lo tanto, el emprendimiento contemporáneo suele reflejar una interacción dinámica entre el descubrimiento y la creación, lo que subraya la necesidad de perspectivas teóricas integradoras.
Conclusión
La distinción entre los modelos de descubrimiento y creación de oportunidades representa una tensión teórica central en la investigación sobre emprendimiento. El modelo de descubrimiento enfatiza las oportunidades objetivas, las asimetrías de información y la toma de decisiones basada en el riesgo, mientras que el modelo de creación prioriza la implementación, la incertidumbre y la construcción del mercado. En lugar de considerar estos modelos como explicaciones contrapuestas, este artículo argumenta que son perspectivas complementarias que iluminan diferentes contextos y fases empresariales. Una comprensión matizada de ambos modelos proporciona una explicación más rica y realista de cómo los emprendedores abordan la incertidumbre para crear valor económico y social.
Palabras clave:
Modelos de descubrimiento y creación de oportunidades, explicación de la teoría de la oportunidad en el emprendimiento, modelo de creación de oportunidades en empresas emergentes, teoría del descubrimiento de oportunidades en la investigación del emprendimiento, incertidumbre y formación de oportunidades, debate teórico sobre las oportunidades en el emprendimiento.






